2013
2012 
30 de diciembre. Células. Lectura y descarga en pdf.
9 de diciembre. El pan. Lectura y descarga en pdf.
11 de noviembre. 25N. Lectura y descarga en pdf.
8 de octubre. La información es bella. Lectura y descarga en pdf.
9 de septiembre. 'Onze' upon a time... .Lectura y descarga en pdf.
1 de julio.  Anatomía de una cárcel. Lectura y descarga en pdf.
19 de febrero. 24 años y un día. Lectura y descarga en pdf.
9 de enero. Maldita personalidad. Lectura y descarga en pdf. Castellano. Català.

18 de diciembre. Modos de pensar. Lectura y descarga en pdf. Castellano. Català.
16 de octubre. La lógica en el desorden. Lectura y descarga en pdf. Castellano. Català.
31 de julio. Google le sugiere. Lectura y descarga en pdf. Castellano. Català.

2010
12 de septiembre. Pinta y colorea. Lectura y descarga en pdf. Adaptación para Courrier International (francés)
25 de abril Una paradoja hecha puerta. Lectura y descarga en pdf. Adaptación para revista Ñ (Clarín, Argentina).

Oración insubordinada
Miquel Molina  
Subdirector de La Vanguardia

Al new journalism de los 60 o 70 se le atribuye la extensión de las fronteras del periodismo más allá del rígido corsé en el que se había desarrollado siempre esta profesión. Los Hunter S. Thompson, Norman Mailer o Truman Capote, en sus libros o artículos publicados en medios como Rolling Stone o The New Yorker, fueron los primeros que vieron reconocida su audacia a la hora de contar historias de interés periodístico que se servían de la literatura como hilo conductor. Anteriormente, el cine ya había explorado con éxito ese maridaje realidad/ficción, una tendencia que alumbra ahora excelentes propuestas que tienen una base de pura investigación periodística, como The Queen (Stephen Frears, 2006), The hurt locker (Kathryn Bigelow, 2008) o Fair game (Doug Liman, 2010). También el teatro, con ejemplos de dramaturgos políticos como David Hare o Mark Ravehhill, se erige en vehículo mediático. Si el periodismo ha sido capaz de converger con manifestaciones artísticas en principio tan dispares, era cuestión de tiempo que se exploraran formas de integrar la producción informativa con una disciplina que habita en las propias redacciones de los periódicos: la infografía. La infografía, entendámonos,  no como una propuesta complementaria de la información, supeditada muchas veces al espacio concedido o reservado para la parte gráfica del conjunto, sino la infografía como discurso predominante, insubordinado. Esta insubordinación –valoremos también la audacia- es el elemento inspirador de las columnas que viene publicando Jaime Serra en la sección de Tendencias de La Vanguardia. Insubordinación respecto a la condición predominante de la palabra y también subversión del orden tradicional de la página. En las columnas de Serra, los elementos visuales conviven con sorprendente naturalidad con los textuales. Infografía y relato periodístico, arte y poesía, siempre al servicio de una idea. Una feliz intersección que en alguna de sus manifestaciones extremas nos evoca -sonrisa en los labios mediante- los delirios letrístas de visionarios como Gil J Wolman o Guy Debord. También, sin necesidad de irnos tan lejos, el sarcasmo de las mejores tiras de humor gráfico o los ejercicios matemáticos que pueblan las páginas de pasatiempos de los periódicos. En consonancia con una realidad que cada vez tiene más aristas, más planos superpuestos, más liquidez, las opiniones semanales de Jaime Serra son difícilmente aprehensíbles, generando, además de muchas adhesiones, algunos rechazos. Ni en el fondo ni en la forma se avienen con los estrictos criterios que aún  rigen la organización del discurso periodístico. Y es precisamente por eso por lo que sintonizan tan bien  con un momento en el que el periodismo se ve obligado a reinventárse. Diríamos, incluso, que sus  poemas articulados sobre elegante papel dominical son el grito desesperado de un mundo que intenta sobrevivir  a la nueva dictadura de los formatos. “La suerte se construye”, anotaba Serra en el titular de una columna  que contenía un solitario trébol (prefabricado) de cuatro hojas y que compartía página con un artículo sobre  una niña que esperaba un trasplante de pulmón.

Libro-objeto 'Una paradoja dominical'
650 ejemplares 56 páginas
5 tintas más una sexta en serigrafiada
Troquelado y plegado manual en formato acordeón 
Dimensiones plegado 95 mm x 380 mm 

Dimensiones desplegado 266 cm x 380 mm 
Papel Freelife Vellum White 215 grms
Barnizado por ambas caras 
Faja de papel vegetal 150 grms 
Edita La Vanguardia. Marzo de 2012 


Las 28 páginas que forman el anverso contienen una selección de doce 
columnas publicadas en La Vanguardia y doce análisis de destacados 
profesionales del periodismo, el arte, la poesía, el diseño y el psicoanálisis, 
sobre estos trabajos. Las cuatro ultimas páginas explican el desarrollo
de estas columnas -en especial la reproducida en el reverso- en otros 
formatos y soportes: video arte, arte digital, obra gráfica de gran formato 
y arte participativo

Una reproducción a escala 1:1 de la obra 'Vida sexual de una 
pareja estable' recorre las 28 páginas que forman el reverso

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El paginado no mantiene el orden original




Sobre la imposibilidad de que la infografía opine
Jaime Serra

La primera vez que consideré la posibilidad de opinar utilizando el lenguaje infográfico fue en el año 1995, tras publicar en la sección de economía de Clarín el 'gráfico del pan'. Muchos colegas consideraron que ese trabajo contenía una opinión implícita a la vez que conseguía presentar la información de modo preciso. 
 La presentación de datos de modo riguroso, en términos informativos, puede devenir en un análisis, pero jamás en una opinión. Á lo máximo que se puede aspirar es a combinar los datos con una presentación ilustrada, siendo esta última la que exprese la opinión. Este es el caso del ‘gráfico del pan’. Al margen de tratarse de una propuesta que requiere de un equilibrio entre fondo y forma, difícil de mantener de forma periódica, no dejaba de ser una variante a la opinión gráfica convencional. Quince años después rescate la idea de modo más ambicioso: ¿por que limitarse a la infografía?; utilizaría esta junto a la fotografía, la ilustración, el diseño y el texto, combinándolos entre si para expresar ideas en un formato que, de por si, representa una toma de posición: con un aspecto formal provocador, precisamente por ser idéntico y sin aclaraciones al del resto de columnas textuales, y desde una sección de ámbito general como Tendencias, en lugar de una más previsible Cultura. Una línea de trabajo que pudiese cuestionar la palabra impresa, paradójicamente desde su publicación en un medio impreso de masas. Alfredo Abián y Miquel Molina, vicedirector y subdirector respectivamente de La Vanguardia, se entusiasmaron con la idea desde un primer momento y coincidimos en que Tendencias era 
el lugar apropiado para esta aventura. Sin referencias en prensa escrita, el formato se mantiene abierto a experimentaciones en busca de soluciones que propongan al lector otro lugar desde el que abordar la información en prensa escrita.




El 'gráfico del pan'. Un trabajo del día hecho sin demasiada reflexión. No había una intención de opinar, pero si de potenciar el contenido informativo mediante el aspecto formal, con ese fin sustituí la gráfica de manual de estilo por una ilustración fotográfica y es esa ilustración -que deja migajas a los pobres- la que parece que contiene implícitamente una toma de postura, una opinión.